miércoles, septiembre 26, 2007

Radiohead vende en internet

Radiohead, uno de mis grupos favoritos, vende sus discos en internet, pero no en la iTunes Store, sino que en 7digital. ¿La razón? No desean que sus discos se vendan como canciones sueltas, sino como una unidad. En la iTunes Store hay sólo 3 canciones de Radiohead, todas formando parte de compilaciones o bandas de sonido. Todos los discos de Radiohead están en mp3 a 320 kbps, sin derechos de reproducción, y los precios están en libras esterlinas. Espero que el nuevo disco (en el que siguen trabajando después de al menos dos años y medio entre estudio y gira - el último disco es de 2003) no lo vendan solamente en 7digital. Y que salga pronto.

sar-KO-zee no es el alcalde de kah-RAH-kus
Otra estupidez más del payaso George

Todos sabemos que George W. Bush es un estúpido que está al nivel de una candidata a reina de belleza o, incluso peor, de una modelo argentina de tercera. Ya ha matado a Mandela, confundido la APEC con la OPEP, llamado austriacos a los australianos y ahora demostrando que probablemente no sólo sea incapaz de señalar en un mapa los países que ha invadido, sino que tampoco de pronunciar correctamente sus nombres, sin tener ayuda.

Era la aparición de Bush ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, y los asistentes del presidente habían preparado el discurso con mucho cuidado. Incluso añadieron sugerencias para que el presidente pudiera pronunciar bien los nombres extranjeros con los que, por lo visto, Georgie no se siente a gusto. Durante su presentación Bush leería las los nombres escritos fonéticamente en los teleprompter, las dos pantallas colocadas a ambos lados del orador.

El problema surgió cuando los técnicos de la Naciones Unidas subieron por error (dicen ellos), el texto del discurso -- tal cual -- en la web oficial de la ONU. Entonces todo el mundo se enteró de que el presidente francés se había convertido, en el borrador de Bush, en sar-KO-zee; el país Mauritania en moor-EH-tain-ee-a; la ex república soviética Kirguizistán, en KEYR-geez-stan; el presidente de Zimbabwe, Mugabe, en moo-GAH-bee y la capital de Venezuela en kah-RAH-kus.

Unas horas después el texto se retiró de la web de la ONU, pero el daño ya está hecho, y hace rato.

Un Giga en 1987 y otro en 2007

En la foto se puede ver un disco duro de 1 GB fabricado por IBM en 1987. A la derecha una tarjeta SD de 1 GB. Sobran los comentarios.


jueves, septiembre 06, 2007

Inti + Quila
Un DVD para ver escuchar

Anoche, mientras imprimía una cantidad aún no determinada de hojas de información para nuestro posible proyecto de negocios del MBA, me puse a mirar el DVD Inti+Quila, Música en la Memoria. No señores, no lo compré; me conseguí un "respaldo", era que no. Por suerte no me tenté cuando el sello La Oreja lo lanzó el 2005 o a comienzos del 2006. ¡Pero sí que me compré el disco! ...y fue la mejor decisión, porque el cd es bueno.

Tratándose de Quilapayún, no hay nada que decir en lo musical. Uno de mis grupos favoritos, y aunque los integrantes se fueron retirando o muriendo cambiando la cara del Quila, los que se reunieron son los de siempre, salvo por uno. Aunque Ismael Oddó canta parecido a Willy, su padre muerto, sigue siendo una voz nueva pero familiar a la vez. Con 34 años de música en el cuerpo, el Quila ha metido varias canciones bien poderosas en el inconsciente colectivo, y la adición de Ismael en el lugar de Willy no es un cambio brusco y el sonido y el espectáculo permanecen inalterados.

En cambio, producto de ambiciones económicas musicales que hicieron que el Inti se separara en dos, existe el Inti Histórico que es el que acompaña a Quilapayún en este espectáculo. Este Inti surge cuando los viejos miembros (Salinas, Durán y Seves) vuelven a reclutar al venezolano Jorge Ball e incorporan a la Banda Salinas a la formación. Las sonoridades que trajo la Banda son el uso del piano, el contrabajo, la batería y el acordeón, cuyos sonidos en varias canciones antiguas parece incorporado con calzador; Seves ya no canta como antes ni tampoco la voz de Salinas es agradable que digamos. Pero no importa: siguen siendo músicos talentosos, y el espectáculo es bueno.

Lo que es malo de todo esto es el DVD. Aunque padece del detalle menor de no tener extras, el mal mayor es la dirección de cámara. Resulta evidente que el director no conoce a las bandas, ni tampoco las ha visto en vivo nunca: cuando la primera voz canta no se muestra el cantante. Cuando Durán se despacha un excelente punteo de charango, la cámara enfoca la guitarra... que hace rasgueos. Durante algunas canciones la cámara muestra dos o tres ángulos diferentes del que canta, ignorando al resto de los músicos. Los camarógrafos necesitan aprender teoría de composición porque los encuadres son horribles, y la producción merece una patada en las canillas por no soltar unos pesos más y contratar más camarógrafos.

Otro de los defectos es que durante la canción la cámara panea excesivamente al público (síiii, ya sabemos que el público los quiere, ¡¡¡es suficiente con mostrarlos al comienzo!!!) y hace unos close-ups extremos de los músicos, perdiendo el foco o haciendo zooms tan agresivos, tanto que a más de uno se le ven las tapaduras al cantar (¡en serio!). Los Bunkers sale a escena, pero la cámara muestra casi únicamente al cantante... incluso durante los solos de guitarra. Lo mismo se repite con las otras bandas que suben.

Suerte que no compré el DVD original, mala suerte que no pude irlos a ver, lástima que el video desmerece completamente el gran espectáculo que debió haber sido. Lo único que salva fue la inesperada sorpresa de haber ver a mi amiga de toda la vida, Millarai, disfrutando del show en uno de los innumerables paneos de la cámara al público.

miércoles, mayo 16, 2007

Adiós al Mercurio

Cuando me puse la soga al cuello matriculé al postgrado, por pagar antes de cierta fecha regalaban una suscripición de un año al Mercurio. Valga decir, una gran cantidad de páginas, un sesgo marcado, un 60% publicidad, uno que otro artículo interesante. La sección Economía y Negocios, que se supone serviría como material de investigación para los ramos, creo que nunca cumplió su verdadera utilidad. En casa no se hacen asados desde hace años, así que tampoco sirvió para prender la parrilla.

De primera direccioné la suscripción a mi depa en Rancagua, pero como tenía un vecino mala clase (además) que solía robarse mi diario del sábado (que era cuando yo no estaba) además de abrir los sobres con ofertas de las tiendas, me vi obligado a cambiar la dirección. Vamos, no era que me interesaran las ofertas ni que me leyera de un viaje el diario del domingo y del sábado, pero de todas formas ese vecino era un patudo de mierda.

La solución fue cambiar la entrega a la dirección a la casa de los viejos, lo que pareció en su momento una excelente solución. Las consecuencias no lo fueron tanto: la casa de los viejos se empezó a llenar de diarios viejos, las ediciones atrasadas iban a dar a cuando espacio vacío había, entre ellos la estufa de mi habitación/biblioteca/bodega/ropero n°2 de mi viejo.

La otra consecuencia fue la de mi viejo sustrayéndose a la vida familiar para leerse los fines de semana el diario de cabo a rabo, y se notó en mi viejo empezando a citar a cada rato artículos del Mercurio en vez de Le Monde en las tertulias yo-sé-más-qué-tú con los amigos. El ánimo de mi viejo cambió, o se acentuó, podría decirse. Más acidez en los ya normalmente ácidos comentarios. Más voladas del tipo yo, Confucio.

Me da la impresión que los rasgos menos agradables de la personalidad de mi viejo se marcaron más. Como es un polemista incansable, le encanta ir en contra de la corriente, adora tomar siempre la posición contraria para dar pie a un debate, no importa sobre que tema, no importa si es un tema trascendente o intrascendente. Importa polemizar. Ya mi viejo tiene la capacidad de sacarle un tratado de filosofía a una cajera de supermercado (a la que le importa un bledo la filosofía, dicho sea de paso) a partir de la pregunta de si tiene tarjeta Lider, capacidad que ahora se veía acrecentada por la gran cantidad de información almacenada producto de una lectura minuciosa del Mercurio y a la que no se le daba ningún uso.

Finalmente llegó el momento esperado, el momento del vencimiento de la suscripción. Ya pensaba en suspenderla o directamente cortarla, cuando me llaman del diario para preguntarme si quiero renovar la suscripción. Un rotundo NO fue la respuesta. Nunca más. Ojalá el cambio en el ánimo y la acritud de mi viejo sean reversibles.

viernes, abril 06, 2007

Los Tricolores (con Daniel Muñoz)
2005

Hace algunos meses atrás, mi hermamigo Carlos me contó que estaba o había estado escuchando un conjunto folclórico nuevo llamado Los Tricolores; ellos son Lucho Castillo (voz/percusión), Carlanga Martínez (voz/guitarra), Sebastián Vega (voz/bajo), Joselo Osses (voz/piano/acordeón) y Lalo González (acordeón). El invitado central, que participa en todas las canciones y que le da el nombre al disco, es el actor Daniel Muñoz.

Entre los invitados, el actor aporta su característica voz, el pandero que toca con su propio conjunto, llamado Tres por Siete Veintiuno, y el músico Álvaro Henríquez deja oir en varias canciones unas voces y guitarras eléctricas que le dan un toque vanguardista a esta cueca brava. Además Ignacio Hernández toca acordeón en unos temas y participa también el arpista Manuel Espinoza.

Esta cueca no es la cueca campesina sino la cueca brava que grabaron ya en los años ’60 Los Chileneros, todas tocadas con piano, acordeón y batería; hasta los saludos y las interjecciones de Los Tricolores parecen recoger el aroma a cantina que parece emanar de cada track. No es la cueca desabrida de los Huasos Quincheros, de los Cuatro Cuartos, de esos huasos de parquet, que conocen los caballos por la tele.

Es la cueca que me imagino bailando a Dióscoro Rojas, vocero de los huachacas. Es la cueca que me imagino se baila con la caña de vino en la mano en un garito de Santiago Centro una tarde de lluvia. Es la cueca de ciudad, urbana que le dicen. Hace unas semanas encontré en The Clinic este pasaje escrito por Patricio Fernández, que le viene como anillo al dedo:
[...] La cueca estuvo de moda y rejuveneció su aspecto. Dejó de ser únicamente este bailecito amariconado de un mamón sonriente, con pinta de empleado chupamedias, y una china con cara radiante, cuando hasta el último desentendido sabía que tenía una vida de mierda. Y apareció la otra, la así llamada "chora", la que estaba escondida en las ruinas de las casas de putas, en los mataderos, en los conventillos maleados. Esta cueca, según dicen, no hay que saber bailarla, se baila y basta. [...] The Clinic 200, página 21
Lo encontré sin buscarlo el año pasado mientras estaba exiliado en Rancagua; lo compré, y me gustó lo suficiente para estarlo escuchando ahora mismo, mientras escribo.

domingo, diciembre 17, 2006

La tierra de los felices

Leí en una hoja del diario Publimetro que me traje del montón de diarios con que envuelven las cosas en el negocio del frente, un artículo que cuenta de un estudio que emplaza a Chile dentro de los países poco felices.

La conclusión esencial del estudio es que hay un patrón común a todos los países estudiados (Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela): dos factores inciden en la felicidad de las personas. Primero, las relaciones de afecto entre las personas y los lazos comunitarios. En segundo lugar se situan las condiciones económicas y el trabajo.

Creo que esto me hace caer dentro de los poco felices dentro de esta poco feliz tierra. Ni relaciones de afecto, ni lazos comunitarios, y dentro de un mes, tampoco trabajo. Que rica que es mi vida.

martes, diciembre 05, 2006

Motivación a ritmo Teniente

En sicología, la motivación se refiere a la iniciación, dirección, intensidad y persistencia del comportamiento. Es por naturaleza un estado temporal y dinámico que no debe confundirse con personalidad o emoción, y puede definirse como el deseo y voluntad de hacer algo. Existen dos tipos de motivaciones: intrínseca y extrínseca.

La intrínseca se evidencia cuando las personas hacen algo por el gusto de hacerlo, sin un incentivo externo obvio. Un hobby, por ejemplo. El otro tipo de motivación es la extrínseca, tal como las compensaciones (el sueldo, un ascenso, un castigo) o las recompensas intangibles (tal como un homenaje). Otra forma de separar las motivaciones es por desarrollo (cuando la persona hace algo por crecer, mejorar o aportar) o por carencia (cuando la persona debe hacer algo para recibir su pago).

Aplicando estos conceptos al trabajo, me he podido dar cuenta que las formas de motivar a las personas no son las mismas siempre, sino que deben ser variables en el tiempo, y según parece, las personas que dentro de una organización ocupan la parte superior de la pirámide deben tener estos conceptos claros, y estar motivando constantemente a sus subordinados. Cosa que en Teniente no sucede.

El contratista en El Teniente es denominado por lo general con un eufemismo rififí: colaborador. Evidentemente que suena mejor, pero en la práctica esto se queda en el nombre. Un trabajador contratista sube al final al bus, y si no hay espacio se queda abajo. Tiene horarios diferidos para almorzar, después del personal Teniente, claro (esto se ve más en el Área Alta). Tiene sueldos menores y menos beneficios, y cuando se trata de vacaciones, estas también suelen ser más cortas: si quieres un mes una semana no más, porque te necesito, y cuando el superior tenientino sale un mes completo, no se puede porque hay que cubrir. (No sé qué tanto hay que cubrir, si enero es un mes moribundo y febrero es muerto.)

Yo sé que los que están en la parte de arriba de la pirámide no tienen muchas luces respecto de la motivación. Citando una de las frases más recurridas de mi jefe: ”Esta es una oportunidad para que salga bien o nos vayamos a la chucha” (sic) o ”Es una buena instancia para mostrarse o para cagar” (sic). Se supone que eso debería darte mayor impulso y entusiasmo a la hora de emprender una nueva tarea.

Otra de las formas de motivar más usadas en Teniente toma en cuenta algunos supuestos:

1.- Trabajar en El Teniente es a toda raja
2.- Todo contratista está muy satisfecho de trabajar en El Teniente
3.- El sueldo del contratista es bueno
4.- La meta de todo contratista es que lo contrate Teniente

Los puntos 1, 2 y 3 ya están, por defecto, cuando se entra a trabajar; es el punto 4 el que es profusamente empleado para motivar al trabajador contratista: ”algún día vamos a contratar”, ”en cualquier momento se abren las postulaciones y tú puedes ser el candidato”, ”esta función vamos a tener que contratarla”, ”por tu tiempo acá creo que es fácil que te contratemos”.

Y una mierda. En la práctica esto es la clásica zanahora que le cuelgan al burro por delante, para que camine hacia donde apunta la zanahoria. Como elemento de motivación (motivación por desarrollo, claro) ha perdido toda su efectividad, gracias a la constante exhibición de la zanahoria, colgada tan lejos que el burro no sabe si es una de verdad o de plástico… y como nunca se la puede comer (y no conoce otros burros que se la hayan comido) sigue avanzando no porque quiera la zanahoria, sino porque espera llegar a las zanahorias de verdad, que seguro están un poco más adelante por el camino.

OK Computer
Radiohead

OK Computer es el tercer disco de mi grupo favorito, Radiohead. Salió el ’97 y tuvo bastante expectación, ya que el disco anterior, The Bends, había sonado bastante y había dejado varios singles pegados en la memoria radial, más allá de la sobrevalorada Creep. Este disco se alejó del estilo bastante popular del The Bends (el segundo), sentando las bases para la futura experimentación sonora de Kid A (el cuarto). Se lo considera uno de los mejores trabajos de Radiohead, y cuando apareció Paranoid Android en la radio, escuché que incluso los comparaban con Pink Floyd por el largo de las canciones… Pobres, se ve que nunca escucharon mucho Pink Floyd.

El disco se grabó en diferentes locaciones, tales como su sala de ensayos llamada Canned Applause y la casa de campo de la actriz Jane Seymour – St. Catherine’s Court – así como otras que se grabaron en vivo. Aparte de ser la primera vez que Radiohead producía su propio disco, también fue la primera vez que grabaron fuera de su ambiente natural, el estudio. De esta forma se incorporaron diversas sonoridades al usar diferentes habitaciones y atmósferas, además que el aislamiento les perimtió flexibilizar los horarios y trabajar más relajada y espontáneamente, cosa que se nota en el disco: para Exit Music Phil Selway grabó su línea de batería en una habitación llena con ositos de peluche.

Los que gustan más de profundizar podrán encontrar referencias intencionadas o no a la novela 1984 de Orwell a lo largo de todo el disco, tanto en la lírica como en algunos sonidos, siendo Karma Police la canción más notoria, que describe la tortura de Winston, el protagonista, a manos de la Policía de Pensamiento. En la canción Fitter Happier, cantada curiosamente por el programa MacinTalkPro corriendo en un PowerMac, la voz sintetizada, el ritmo y el texto que desgrana se parece a la letanía pro-partido que emiten las omnipresentes pantallas. En Subterranean Homesick Alien pueden entenderse referencias a la familia de Winston, oculta en algún subterráneo. Y eso sólo por nombrar algunas.

También puede haber referencias a la Guía del Autoestopista Galáctico, novela de Douglas Adams, principalmente en Paranoid Android, cuyo título proviene del apodo del robot depresivo Marvin. Incluso dicen que el título del álbum parece provenir de la escena donde Zaphod Beeblebrox le dice “OK computer” a Eddie el computador.

Radiohead sostiene que aunque son fanáticos de Orwell y Adams, no hay ninguna historia intencionada en el álbum, y que no sería un álbum conceptual en el sentido que le dan los grupos progre; sin embargo, cada canción parece ser la visión de una persona diferente del mundo moderno lo que vuelve OK Computer un álbum coherente acerca del presente, tal vez usando metáforas de la ciencia ficción para sus mensajes sociopolíticos.

El disco anterior tenía un sonido más light/pop, por lo que fue sencillo adoptarlo inmediatamente. Con OK Computer fue diferente; tuve que escucharlo varias veces hasta decidir que me gustaba el nuevo sonido, más redondo, sin loops de guitarras, menos pedales y sonidos más claros. Con los sucesivos discos tuve que escuchar cada vez más y más los discos hasta adoptarlos. No es que los discos sean malos, de hecho son muy buenos, pero fueron creciendo en complejidad cada vez más, por lo que hay que recorrerlos con paciencia para concerlos.

Mi canción favorita del OK Computer por melodía es Lucky: me encanta el sonido de la guitarra principal, redondo, con un si es no es de distorsión y un reverber muy cuidado, lo que le da un sonido profundo y sostenido. Por contenido me quedo con Fitter Happier, una instantanea de nuestra vida moderna, que tiene más de moderna que de vida, y que nos transforma en las tres últimas frases de esta canción.

Tracklist
1. Airbag – 4:44
2. Paranoid Android – 6:23
3. Subterranean Homesick Alien – 4:27
4. Exit Music (For a Film) – 4:25
5. Let Down – 4:59
6. Karma Police – 4:22
7. Fitter Happier – 1:57
8. Electioneering – 3:51
9. Climbing Up the Walls – 4:45
10. No Surprises – 3:49
11. Lucky – 4:20
12. The Tourist – 5:25

Otro día más

Despierto como todos los días a las 6:30 de la mañana, salto de la cama a la ducha y antes de las 7 de la mañana estoy vestido y tomando desayuno en mi cocina. Después, a eso de las siete y media me voy al trabajo, caminando y aprovechando de disfrutar del paisaje. De pronto alcanzo a ver a otra de mis guapas compañeras que también me sonríe mientras camina hacia el trabajo, casi con el mismo entusiasmo que yo.

Llego a mi oficina, alfombrada hace poco, y saludo a mis compañeros de trabajo; todos intercambiamos un rato nuestras anécdotas del fin de semana mientras compartimos un cafecito antes de empezar a producir. Como a eso de las ocho y media o nueve llega la profesora de gimnasia de pausa, y salimos todos a ejercitarnos al pasto. Corren las bromas y siempre se alarga, pero es buena forma de espantar el sueño de algunos, más trasnochadores.

La mañana sigue, y concretamos varias tareas con mi equipo de trabajo, todos menores de 35, como yo. El jefe suele aparecerse y aportar ideas y dar una mano, sin que se lo pidamos; alguna edad tiene, pero no se le nota y casi hemos decidido qe es uno más de nosotros. Es un capo. A medio día todos salimos en grupo a almorzar, y el tema de conversación son las bromas de la última salida de la semana pasada, después de trabajar. Por lo menos una vez por semana salimos a un happy hour, y cada vez nos vamos rotando de pub, para poderlos probar todos.

De regreso, la tarde se acorta, ya que hay dos horas de trabajo intenso, donde se terminan unos proyectos, y en la tarde otros se pondrán en marcha. Mi teléfono me interrumpe algunas veces, varios amigos y amigas me invitan a salir a tomar un trago después de trabajar, otros me llaman para saber que planes tengo: si teatro, cine o sencillamente ir tomarse un trago en alguno de nuestros pubs usuales.

Al salir, me regreso caminando, probando una nueva ruta: todas las calles son lindas, y con la llegada del verano, las mujeres son aun más guapas, y me enamoro de cada una de ellas como si volviese a tener doce años. Me detengo como siempre y entro a uno de los tantos cafés donde se conversa apasionadamente de pintura o de música: de Roser Bru o de Matta; la semana pasada unos destripaban las obras de Benmayor y lapidaban a Gounod y Mussorgski. Como soy un ignorante en esos temas, me dedico a escuchar y prácticamente tengo que sacarme a las rastras para regresar a la casa a estudiar.

Normalmente, cuando estudio, tengo que apagar el teléfono para que no me molesten las amigas. Por suerte que el edificio no tiene citófono, ya que hay varias que me dicen que vienen a verme de sorpresa y no logran contactarse. Ya me animaré y me decidiré por una, decisión difícil: todas son divertidas, tienen conversaciones interesantes y además son guapas. Me va a costar, pero eventualmente lo haré; no puedo seguir solo para siempre, ¿no? Habrá que sentar cabeza.

La semana pasada hubo ópera en el recientemente inaugurado Teatro O'Higgins; fui con el grupo de amigos y vimos Tosca. Terminamos en un pub, comiendo tempura con música lounge y hablando del vestuario, a mi parecer muy bien logrado. La semana que viene iremos al ciclo de cine europeo y estamos divididos entre un concierto de Inti Illimani Histórico o de los Bunkers; así como van las cosas, al parecer iremos a los dos; se rumorea que el próximo año se presenta Bocelli, que le gusta a mi viejo, y estaré atento para reservar entradas.

Salí a comprar el otro día pero no me alcanzó el tiempo para recorrer todas las tiendas del mall; además de mucha gente, había tanta variedad de cosas para elegir que - como quiero tener atenciones especiales para mis personas especiales - no me alcanzó el tiempo para recorrer todas las tiendas de diseño. Cuando acá dicen tenemos de todo es literal, no figurado.

Mañana recorreré las librerías, cosa que hay que hacer con tiempo, porque aunque son sólo cinco, tienen varios pisos y son bastante grandes; se encuentra de todo, por lo que hay que ser prolijo porque siempre se encuentran joyitas que vale la pena comprar. Quiero pasar también por las comiquerías, que me llamaron avisándome que les habían llegado novedades.

El viernes me iré con pena, como siempre, a clases; por suerte el fin de semana es corto y no alcanzo a notar la impaciencia por venir hasta que estoy arriba del tren; el viaje es corto, pero se me hace largo, demasiado largo para regresar a esta hermosa ciudad que me ha brindado tantas alegrías, tantas que no sabría por dónde empezar para contarlas.

Ah, para terminar, me convidó el superintendente a tomar un café a su oficina, cosa poco usual porque es un tipo ocupadísimo, además que se le nota que es un capo (y a pesar de todo es un tipo sencillo): me contó en pocas palabras que en muy poco tiempo me van a pasar a planta, ya que mi jefe se retira pronto, satisfecho porque varios de los proyectos que tiene a su cargo, importantes proyectos que probablemente se apliquen en toda la corporación, se terminaron en tiempo récord.

Como el jefe se retira, corre la lista y se van a producir varios ascensos, y en cuanto a mí, paso a planta, y quedo candidato a un ascenso relativamente pronto, porque varios compañeros de trabajo se jubilarán dentro de los próximos meses. Quedando como planta el sueldo me aumenta al doble y pronto podré tener vacaciones, pero unas que se merezcan el nombre. Tal vez hasta me compre un auto, quien sabe? Aunque acá no es muy necesario, porque hay taxis en todos lados, y baratos además.