jueves, setiembre 06, 2007

Inti + Quila
Un DVD para ver escuchar

Anoche, mientras imprimía una cantidad aún no determinada de hojas de información para nuestro posible proyecto de negocios del MBA, me puse a mirar el DVD Inti+Quila, Música en la Memoria. No señores, no lo compré; me conseguí un "respaldo", era que no. Por suerte no me tenté cuando el sello La Oreja lo lanzó el 2005 o a comienzos del 2006. ¡Pero sí que me compré el disco! ...y fue la mejor decisión, porque el cd es bueno.

Tratándose de Quilapayún, no hay nada que decir en lo musical. Uno de mis grupos favoritos, y aunque los integrantes se fueron retirando o muriendo cambiando la cara del Quila, los que se reunieron son los de siempre, salvo por uno. Aunque Ismael Oddó canta parecido a Willy, su padre muerto, sigue siendo una voz nueva pero familiar a la vez. Con 34 años de música en el cuerpo, el Quila ha metido varias canciones bien poderosas en el inconsciente colectivo, y la adición de Ismael en el lugar de Willy no es un cambio brusco y el sonido y el espectáculo permanecen inalterados.

En cambio, producto de ambiciones económicas musicales que hicieron que el Inti se separara en dos, existe el Inti Histórico que es el que acompaña a Quilapayún en este espectáculo. Este Inti surge cuando los viejos miembros (Salinas, Durán y Seves) vuelven a reclutar al venezolano Jorge Ball e incorporan a la Banda Salinas a la formación. Las sonoridades que trajo la Banda son el uso del piano, el contrabajo, la batería y el acordeón, cuyos sonidos en varias canciones antiguas parece incorporado con calzador; Seves ya no canta como antes ni tampoco la voz de Salinas es agradable que digamos. Pero no importa: siguen siendo músicos talentosos, y el espectáculo es bueno.

Lo que es malo de todo esto es el DVD. Aunque padece del detalle menor de no tener extras, el mal mayor es la dirección de cámara. Resulta evidente que el director no conoce a las bandas, ni tampoco las ha visto en vivo nunca: cuando la primera voz canta no se muestra el cantante. Cuando Durán se despacha un excelente punteo de charango, la cámara enfoca la guitarra... que hace rasgueos. Durante algunas canciones la cámara muestra dos o tres ángulos diferentes del que canta, ignorando al resto de los músicos. Los camarógrafos necesitan aprender teoría de composición porque los encuadres son horribles, y la producción merece una patada en las canillas por no soltar unos pesos más y contratar más camarógrafos.

Otro de los defectos es que durante la canción la cámara panea excesivamente al público (síiii, ya sabemos que el público los quiere, ¡¡¡es suficiente con mostrarlos al comienzo!!!) y hace unos close-ups extremos de los músicos, perdiendo el foco o haciendo zooms tan agresivos, tanto que a más de uno se le ven las tapaduras al cantar (¡en serio!). Los Bunkers sale a escena, pero la cámara muestra casi únicamente al cantante... incluso durante los solos de guitarra. Lo mismo se repite con las otras bandas que suben.

Suerte que no compré el DVD original, mala suerte que no pude irlos a ver, lástima que el video desmerece completamente el gran espectáculo que debió haber sido. Lo único que salva fue la inesperada sorpresa de haber ver a mi amiga de toda la vida, Millarai, disfrutando del show en uno de los innumerables paneos de la cámara al público.