lunes, marzo 19, 2007

Face to face
Comienza la vida nueva - parte 2

El día que me había citado Adecco para la entrevista con la sicóloga de la consultora de recursos humanos de Siemens lo tenía pedido de vacaciones hace tiempo. Así que me encorbaté y desde Rancagua partí en Metrotren a Santiago.

Me moví en taxi y llegué como un cuarto de hora antes de lo esperado. Una sicóloga joven, Consuelo, me atendió. Me hizo pasar por distintos tests, que no tenían mucho que ver con los tests que había rendido en la ocasión anterior, para la postulación a El Teniente. Nada de complete la serie ni asocie las palabras ni tampoco ¿qué animal te gustaría ser? ¿por qué? ¿y por qué? ¿y por qué? ¿y por qué?

Me sorprendió con una serie de colores enfrentados de distintas maneras, tanto fuertemente contrastantes, como escalas de grises y diferentes tonos de verde (por poner un ejemplo). Había que elegir el que más y el que menos gustara. No miré la hora, pero me da la impresión que pasé una media hora mirando colores.

Después pasamos al test de Rorschach: vi centauros verdes, chicos jugando a la pelota, una pagoda, un sombrero huaso, personas sentadas sobre un tronco meditando, entre otras cosas. Tras eso vino el interrogatorioset de preguntas laborales, tras lo que la sicóloga me dejó solo unos instantes. Volvió para decirme que no me regresara a Rancagua, que el que sería mi jefe quería entrevistarme. Así que almorcé y partí soplado a la cita concertada. Aproveché de saludar a Felipe antes de entrevistarme con mi futuro jefe, que me explicó de qué trataba el cargo, cuáles eran sus funciones, cómo era la estructura de la empresa, cuáles eran los negocios y su escala a nivel mundial.

Quedé citado a una segunda entrevista, para el siguiente lunes, con la sicóloga de recursos humanos de Siemens. Esta entrevista fue mucho más light y breve de lo esperado, y quedé con la impresión de que el objetivo era más que nada conocerme, hacerme una inducción general de la empresa y contarme que me llamarían para los exámenes médicos, lo antes posible recalcó.

Ante la posibilidad de ser realmente contratado por una mejor empresa que ST... una empresa astronómicamente mejor, y mudarse para Santiago con el consiguiente cambio de vida y opciones y posibilidades inexistentes por lo demás en Rancagua, la tentación de hacerse ilusiones era grande, y por eso traté de no soñar despierto ni de fantasear con una posible vida mejor; en caso de no pasar el proceso de selección, la decepción sería doble. Rechacé la oferta de champaña al frío de mis viejos, la idea de ver por anticipado opciones de arriendo y la sugerencia de comprar ¡ya! un par de ternos (en Siemens se trabaja de terno y corbata 9 meses al año).