martes, marzo 21, 2006

Vacaciones por todo lo alto

Viendo mis días de vacaciones disponibles restantes y el contenido de mi agenda por el próximo año y medio me gustaría (¿y a quién no?) que mis próximas vacaciones fueran unas vacaciones de billonario. Los días en que ir a las carreras en Mónaco y hospedarse en hoteles cinco estrellas en Saint Tropez eran el destino favorito de los ricos son historia. Hoy los obscenamente ricos buscan escalar los picos más altos del mundo, o sumergirse en lo profundo de los mares, o viajar a los confines del universo en sus vacaciones. Veamos.

La insoportable levedad del ser
Space Adventures ofrece un viaje suborbital por 102.000 dólares, que permite a los pasajeros ver la curvatura de la tierra y experimentar ingravidez en un corto vuelo a 100 km sobre la Tierra. Si eso parece poco, existe la posibilidad de pasar 8 días hospedado a bordo de la Estación Espacial Internacional. ¿Recuerdan a Dennis Tito, que pagó 20 millones de dólares por un viaje al espacio? El mismo viaje.
20.000 dólares de viaje submarino
Durante el 2006 se abrirán dos exclusivos resorts subacuáticos para deleite de los turistas ricos y aburridos: Poseidon en las Bahamas e Hydropolis en Dubai. El Poseidon tendrá lujosas suites con paredes de acrílico transparente que tienen vistas a jardines de coral y estará sumergido a 15 metros y la noche costará 1500 dólares. El otro resort submarino, Hydropolis, cubrirá 10 hectáreas y tendrá 220 suites a una profundidad de 20 metros bajo la superficie, sobre el lecho del Golfo Pérsico.

Por otro lado los no-tan-ricos tienen también una alternativa: los submarinos. Una revista de buceo dice que los terrenos subacuáticos se han vuelto la más novedosa atracción marítima para algunas de las personas más ricas del globo, cuya lista incluye Paul Allen, cofundador de Microsoft, quien compró un submarino con capacidad para transportar a 10 personas, lo suficientemente pequeño como para caber dentro de su pequeño yate de 127 metros de largo. Estos exclusivos juguetes pueden llegar a costar hasta 78 millones de dólares, casi nada, el PIB de una nación africana.
La clase alta, muy alto
Los programas de montañismo acercaron los picos más grandes a los millonarios, los que después de un arduo entrenamiento son guiados por sherpas experimentados, quienes no sólo delinean el programa sino que montan el campamento, construyen puentes sobre las grietas, marcan los caminos y literalmente dejan al montañista en la cima del Everest o K2. Una pequeña expedición cuesta unos pocos millones (de dólares).
What is Entropia?
El juego de rol online llamado Project Entropia es un mundo virtual con una economía virtual, que parece haberse convertido en el destino de los ricos gamers en el mundo moderno. La gracia del juego está en que su divisa puede intercambiarse por dólares reales a razón de 10 PED --la moneda oficial-- por dólar.

Las últimas grandes transacciones dentro de Project Entropia consistieron en la compra de una isla en 26.500 dólares por Zachurm Emegen alias Deathifier y en la compra de un asteroide por Jon Jacobs alias Neverdie, en 100.000 dólares; ambas propiedades son evidentemente virtuales. Neverdie pretende transformar el asteroide en un resort virtual, que incluya un complejo habitacional de 1000 departamentos, puerto comercial espacial, un mall, discotecas, un estadio deportivo, un anfiteatro, salones y biodomos con instalaciones individuales de manejo de terrenos.
Cazafantasmas top
Gastar inmensas cantidad de dinero para disfrutar de fines de semana cazando fantasmas es otra de las extravagancias de los billonarios al momento de elegir su descanso. Muchos fuertes, hoteles victorianos y resorts abandonados ya son retiros de lujo para los ricos locos quienes los visitan (previo pago de 125 y 350 dólares por pareja) acompañados por un equipo de expertos paranormales con equipos de punta, que los guían a través de eventos inexplicables mientras se disfruta de una experiencia de miedo.
Me retiro indignado (a mi isla)
Poseer una isla para escapar del ajetreo diario de las modernas urbes es una popular tendencia entre los ricos y famosos. Por ejemplo la Isla de sa Ferradura, ubicada en la bahía de San Miguel en las cercanías de Ibiza, tiene una superficie de de 6 hectáreas y está calificada como uno de los resorts completamente privados más exclusivos del mundo.

La casa principal tiene siete suites cubriendo una superficie de 1200 metros cuadrados; cada una tiene su propio baño, jardín y terraza. El complejo tiene jacuzzi, baño turco, sauna, solarium y salón de belleza. La piscina tiene una cascada y un bar, y está situada al lado de la playa. Al dueño actual le ha tomado cerca de diez años crear y perfeccionar este pequeño paraíso, usando únicamente los mejores diseñadores y materiales.

A la isla se puede llegar en auto (se conecta a Ibiza por un camino privado), en yate, en el transbordador privado de la isla o en helicóptero (el aeropuerto está a 25 km). En la venta se incluyen todos los vehículos de la isla –botes, veleros, jeeps, carritos de golf y motos acuáticas– por un precio simbólico de 43.5 millones de dólares.