viernes, enero 27, 2006

19! 29!

Cumplí años, y aunque no se acordaron muchos, se acordaron quienes importan. Hay ausencias que se empiezan a disolver, lento para mi gusto, aunque he tenido acceso a solventes en escasas cantidades. Cumplí años mientras estaba en una reunión, ¿qué cosas, no?

Creo que ya se terminaron esos tiempos en que el 19 era mi día. Desde ahora y hasta unos 30 o 40 años más, siempre y cuando no sea sábado, domingo o festivo, el 19 será mi tarde. Si llegara a tener pareja el próximo cumpleaños, en una relación que no sea a distancia (de las que me persiguen, parece), el 19 será mi tarde y también mi noche. De momento con las puras tardes tendrá que estar bien.

A diferencia con los anteriores 19, aunque tenía que trabajar, no pude escurrirle el cuerpo al bulto sacando un par de días de vacaciones. No me importó; si hubiera tenido vacaciones tal vez me hubiera perdido en los vericuetos de la memoria, por lo menos un par de veces.

Comencé la semana haciéndome a la idea de que pasaría mi cumpleaños solo, ya que por trabajo estaba obligado a quedarme acá, en la moderna metrópolis. Casualmente una amiga y compañera de la facultad está haciendo su práctica en la empresa, así que ya no pasaría solo mi tarde.

Ese día tuve múltiples reuniones, desde las 8:30, en un casi continuo hasta las 17:30; mientras reposaba en la oficina, apagando el computador y el aire acondicionado, me llaman los viejos al teléfono. Habían venido a pasar el cumpleaños conmigo! Esa sí que fue sorpresa. En un instante, después de mentalizarme durante tres o cuatro días para pasar mi cumpleaños solo, terminé pasando mi cumpleaños acompañado.

1 Comments:

Blogger Alfredo Tomasi said...

Espero que los futuros cumpleaños sean, sinceramente, la continuación de nuestra amistad. Nada se ha disuelto. Hemos emprendido un viaje que, sin motivo de ahorros, dan riqueza y salud a nuetros más venerables recuerdos.

03 febrero, 2006 21:55  

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