sábado, agosto 20, 2005

La vuelta a las teclas

Ha pasado un buen rato desde que me serví la plateada del kiosco de Maitenes, en que no he escrito nada, aunque las ideas me han rondado la cabeza en varias ocasiones. Me ha nevado y llovido, pero tambien he tenido un sol fuerte, y también mucho trabajo.

Lo que me ha tenido ocupado es el trabajo. Me he tenido que partir en tres a veces, y no siempre el tiempo da para hacer todo lo que debo... así no falta el cachito que queda para el otro día, y para el día siguiente, y así. Además, empezamos con el horario de viernes inglés hace como un mes.

Esto significa que trabajo 10 horas de lunes a jueves, y los viernes sólo 5: en promedio, 9 horas al día, como manda la ley. Así ya no tengo que hacer muchos malabares, como antes, y los viernes voy a Coya, para salir a las 12. Así llego a Rancagua antes de la una, y no cerca de las 2. Y viajo más temprano. No sé de que me servirá ahora que cumplo cuatro meses desde que estoy solo... tengo mas tiempo libre, es todo...

Claro, madrugar los viernes se ha vuelto una tarea de titanes, pues ya me acostumbré a levantarme a las 6 todos los días, mientras que los viernes la campana suena a las 5:15, y entre que me arrastro de la cama y todo, despierto como a las 8, por completo. Y eso que entro a las 7.

En fin, todo sea para tener algo mas de tiempo libre, incluso a expensas del sueño que se pierde... y después una cabezadita en el tren y algo se recupera. Pero en fin, que me he propuesto sacarle el jugo a este british friday que se ha presentado, y ya tendré algo que relatar, más allá de haber ido al cine, haber hecho algunas nuevas amigas, haber recuperado otras que no veía hace 7 años, ver otras que no veía hace tiempo.