viernes, abril 15, 2005

Nuevo servicio de buses:
Levantarse para descansar

El 1º de enero entró en vigencia el nuevo servicio de buses para los trabajadores que laboran en el área alta de la División, el que estará a cargo de la empresa Link, ex-Pullmann Chile, y tendrá vigencia por 10 años.
Más seguridad y comodidad son los pilares del nuevo servicio de buses que movilizará a por 10 años a los trabajadores que laboran en el área alta. El servicio implica la incorporación de 150 buses nuevos en el reemplazo de los que se utilizaron por 16 años. De estos nuevos buses, 80 comenzaron su recorrido el 1º de marzo y al finalizar el mes se completará la flota.

Más seguridad

  • Frenos ABS
  • Retardador oleohidráulico para frenadas
  • Foco trasero con luz estroboscópica para tránsito con neblina
  • Computador a bordo
  • Cinturón de seguridad de dos puntas
  • Piso antideslizante
  • Motor Mercedes Benz, compatible con la norma Euro 3 de emisión de gases
  • Tabla espinal con inmovilizador de cuello

    Más comodidad

  • Suspensión neumática
  • Climatizador
  • Puerta separadora de cabina
  • 44 asientos con mayor separación entre ellos
  • Sistema de aire y luz individual por asiento
  • Panel electrónico interior visualizador de mensajes
  • Panel electrónico exterior de destinos y recorridos

    Extraido de la revista quincenal El Teniente, nº 2050 del 4 de marzo de 2005, página 8.



  • Todas las maravillas enumeradas en este articulillo de la sedante revista de El Teniente son ciertas, excepto por la afirmación de que los buses nuevos van en reemplazo de la antigua flota. No queda claro - ahora, a mediados de abril - si no se ha completado aún la llegada del resto de los buses nuevos o si los 150 buses nuevos no dieron abasto, porque hay aún una gran cantidad de buses antiguos de la rebautizada Pullmann corriendo por las carreteras de la División.

    Valga decir que he viajado en estos nuevos buses ya casi 2 días, y a la subida no he sentido la necesidad de dormir; a la bajada, tal vez, pero sólo es una pequeña siesta después del trabajo, producto del cansancio normal después del turno que debido al inexistente aire viciado al interior de la cabina.

    Ayer subí por vez primera en uno de los buses que pasan por mi calle, y el viaje fue tan placentero, sobre todo porque no tuve que dormir, que anoche eché un libro al bolso, y hoy me vine leyendo. Gracias a la suspensión neumática pude disfrutar cómodamente de unos 45 minutos de lectura continua, y llegué al trabajo despierto y descansado, una sensación nueva para mí.