viernes, marzo 04, 2005

La silla de ruedas

"Un paisaje se conquista con las suelas de los zapatos, no con las ruedas del automóvil."
William Faulkner
He estado tentado, muy tentando, soñando casi, con un auto, contra toda razón. Claro, un auto más que un vehículo, es un símbolo de status e independencia. Status pues el auto hay que mantenerlo, y quien tiene un auto puede decir que es medianamente exitoso; independencia porque permite ir a lugares a los que el transporte público no llega, y en horas antojadizas, en que el transporte no pasa, o cuando no pasa, o cuando hace frío, o calor, o llueve y no me quiero mojar.

Me he dado cuenta tristemente que recién hoy estoy en condiciones de poderme comprar un auto. Auto como un eufemismo, se entiende. Quizás un Mini de unos veinticinco años de antiguedad, quizas un antiguo Fiat 600, ambos más dignos de gitano que de ingeniero. Y eso que hablo de autos usados. En mi situación soy buen sujeto de crédito, y podría comprar un auto cero kilómetros, pero no me alcanza para dar un pie. Es decir, me alcanza para el pie, pero después del pie no me alcanza para vivir... y la cuota me dejaría en bancarrota todos los meses. Trabajaría sólo para auto y departamento, y dudo que me quedase dinero para combustible.

Así, con el sueldo que tengo y los gastos imprescindibles en los que me veo obligado a caer cada mes, hipotéticamente me podría dar el lujo; pero el lujo sería un autito, un MicroMachine, un supositorio de camión. Como yo soy grande, me acomoda más un auto de tamaño mediano a grande, y no uno de pequeño a chico. Lamentablemente con lo que gano a lo más puedo pagarme uno de los segundos, y uno de los que a mí me gustan están inalcanzables, por el momento, espero.

Por otro lado, aún no soy dueño de nada (de nada que pueda servirme para hipotecar, por ejemplo) y lo prioritario es comprar un depa o un terreno - un bien raíz. El auto no lo usaría mucho, de tenerlo; principalmente me movilizo en los buses de la empresa, tengo supermercado a tres cuadras, colectivo a una, mall a una, centro a una, lavandería cruzando la calle, etc. Y me parece poco sabio pagar (mucho, por largo tiempo) por algo que usaría relativamente poco. Además, no nos echemos tierra a los ojos, dijo Nicanor Parra, el automóvil es una silla de ruedas.