miércoles, junio 16, 2004

Junio

Corre mitad de Junio y no hay mucho que contar: Talca es aburrido, aunque me he empezado a ocupar en cosas domésticas; hace frio, aunque he descubierto que prendiendo dos estufas en las habitaciones del fondo se tempera bastante el ambiente.

Por suerte empiezan a surgir poco a poco los contactos que podrían eventualmente ubicarme en algún puesto de trabajo. He descubierto que titulado pero sin contactos se llega, pero se llega más tarde. Así es que poco a poco me tendré que ir haciendo conocido, de modo que en algún momento alguien bien ubicado se acuerde de mí.

Lo más entretenido que he hecho en este tiempo ha sido instalar Windows y sus respectivos programas en el computador de mi mamá una y otra vez: unas 15, por lo menos. Hasta que al fín se me ocurrió que uno de los nuevos programas parecía estar causando errores, y desde entonces que no he vuelto a repetir la operación. Me queda, sin embargo, hacer lo mismo con mi computador. En algún momento pensé en bypassear esta maniobra, eliminando las sesiones que tengo creadas, desinstalando los programas que tengo, algunos de los cuales los instaló El Teniente. Al tratar de sacarlos, como son programas corporativos que se instalan por red, el programa me exige una contraseña. Un fiasco. Así que tendré que darme la inmensa molestia de sentarme toda una tarde frente a mi portátil y dejarlo como nuevo. Claro que para ello tendré que pasar otro rato largo quemando cds para vaciar de programas y mp3 mi disco duro.

Después de pasar 6-7 meses con jornadas de 9-10 horas frente al portatil, el sólo hecho de prenderlo me da muchísima lata! Es increíble como he desarrollado una especie de intolerancia a las LCDs. Sin embargo tengo que hacerlo, y mas temprano que tarde estaré instalado muchas horas frente al computador.

Por otra parte me he dedicado a leer, a ver peliculas en el DVD nuevo de la casa, en el fondo, a hacer lo que hace un buen tiempo que no hago. De vez en cuando cocinar alguna que otra cosa para el almuerzo. A veces me inspiro y pongo novedades en el blog, pero la vida de desempleado, en Talca, es bastante rutinaria y fome y no hay mucho sobre lo que pueda extenderme.

Por suerte que puedo, de vez en cuando, hacer un viaje a Concepción: este próximo miércoles iré al teatro con Viviana y romperé con la rutina monótona de Talca. El 16 de Julio será mi ceremonia de graduación. El futuro se muestra bastante entretenido, a pesar de lo fome que pueda ser Talca.