jueves, enero 01, 2004

El año del monkey

Un año más. Uno más de otros que han pasado. Uno más cerca de una meta. Para los que cumplimos años en estas fechas, un año más viejo. O más experimentado. Ya es 2004, y se repiten los mismos viejos ritos/mitos/cábalas para atraer el amor, la buena suerte, la salud o la plata. La paz, dicen los que se creen altruistas: paz y amor para todo el mundo. Los tarotistas, magos y adivinas hacen sus predicciones. Tommy Rey y las innumerables sonoras hacen de las suyas en estas noches. El sound también salta al ruedo. En las diferentes casas se hacen las mismas advertencias de siempre. Se reza, se baila, se toma, se come, se espera y se cuenta para atrás. Fotos, baile, fiesta.

Yo me fui a la kamikaze, disco que ya no será kamikaze este año. Esta disco es lo menos malo de Talca, y anoche estaba llena, terriblemente llena. Me ahumé como un salmón; sudé como en un sauna. Pero me divertí­, y a eso iba. Iba, como no, con Viviana. Buena forma de empezar el año? Sí­.

Me hubiera gustado estar con todos los amigos ausentes, todos a la vez. Difícil deseo. Quisiera nombrarlos a todos, pero no alcanzo. Un abrazo, mis mejores deseos, como si estuvieramos juntos.