martes, noviembre 11, 2003

Lejos del cielo

Sub Terra, obra máxima de Baldomero Lillo (que aún no leo), da origen a la película chilena (que aún no veo) más alabada por los medios. Que es espectacular, que la puesta en escena es impresionante, que la fotografía es de lujo, que la producción es la más cara de la historia del cine chileno, que las actuaciones son de primer nivel, que las locaciones son las originales, que el vestuario representa la época fielmente, que es muy fiel a la obra en que se basa, que la música es grandiosa.

Entre tantas flores, también he leído una que otra crítica, que critica: que la película es muy larga, que se pudo hacer con menos extras, que los acentos delataban sin lugar a dudas la coproducción (¿será?), que las escenas son muy cortas, que se exagera con las historias paralelas que terminan por despistar al espectador, que a ratos latea, que la música no se alcanza a disfrutar porque son muy cortas las escenas.

No puedo meter mis manos al fuego ni por las flores ni tampoco por las críticas. Mal que mal, aún no la veo; podría ir a verla solito, pero me gusta ver películas en buena compañía, y espero poder ir pronto con Viviana. Claro, la película no la he podido ver, pero sí la he podido oír. Este fin de semana me compré la banda sonora de Sub Terra.

La música la compone Horacio Salinas, fundador y ex-director musical de Inti-Illimani por muchos años, hasta su salida el 2001. Salinas lleva ya en su haber dos discos como solista y en un futuro creo que musicalizará la película o la obra teatral El Húsar de la Muerte.

Volviendo a la banda sonora, esta se compone de 22 temas orquestados y 2 canciones, las que, imagino que a la usanza de las películas hoolywoodenses, suenan mientras pasan los créditos, al final de la película. Las melodías orquestadas son muy buenas, notándose los años de oficio -y el talento- de Salinas en la composición (pienso que en el futuro el Loro Salinas será reconocido como uno de los grandes compositores chilenos).

Entre las críticas que leí había una que decía que las melodías de Sub Terra no se alcanzaban a disfrutar, ya que debido a lo corto de las escenas, sólo podía oírse una parte. Contrastando lo escrito en esa crítica con el disco, pues... las melodías de la película no están cortadas! Son así. Baste decir que el tema más largo, Epílogo, dura menos de 5 minutos; la mayoría de los temas dura entre uno y dos minutos, y hay cuatro que duran entre 40 y 50 segundos. Como ven, los temas son cortos.

Para combatir este inconveniente, que resta un poco a la continuidad del disco, he visto que en otras bandas de sonido (Braveheart, por ejemplo) los temas se combinan, ya sea por continuidad de la película, o bien las desordenan ordenándolas por tema musical o ritmo o tonalidades o algún otro parámetro musical tan desconocido para mí como obvio para quienes tienen mejor oído que yo (que deben ser bastantes). En ese caso, en vez de tener un disco de 22 pistas, se tendría uno de unas 10 - 12 pistas un poco más largas, lo que aportaría mucho más a la continuidad del programa escuchado.

Pese a lo anterior, la banda sonora de Sub Terra es una excelente producción, tiene excelente sonido, los temas son muy agradables de escuchar, y en ciertos pasajes se deja oír la guitarra prodigiosa del Loro Salinas; sólo me falta ver la película (bien acompañado, como dije) para comprobar si la música retiene la carga emocional que probablemente va implícita en la historia (según comentarios, no deben faltar pañuelos).

Total, las películas se hacen para gustar al público. Por eso, y a pesar de los comentaristas de espectáculos (que comentan de todo sin saber mucho de nada) el mejor barómetro es el público que ya la vió. Y ya he escuchado comentarios de dos complacidos espectadores. Las imágenes extraídas del metraje que he visto en comerciales o comentarios de espectáculos, me deja con el diente más que largo para irla a ver.