viernes, octubre 10, 2003

No-oficial

Ya he partido aunque oficialmente Teniente no me tenga entre las filas de sus memoristas. He trabajado esta semana a un ritmo que comprimió el tiempo de una forma que tomaría un Sagan o un Hawking para explicar racionalmente. Y también con una cierta actitud a lo Dante podría decir que estoy en el limbo.

El limbo en el que me encuentro es aquel de lo extraoficial, de estar entre dos aguas... ya que mi plazo de trabajo de tesis en la universidad empezó a correr el 15.8.2003, y mientras para El Teniente, institución donde desarrollaré el tema, no existo. Es más: al no estar registrado como memorista en la división, no estoy cubierto por el seguro estudiantil, por lo que si me accidento estando arriba, estoy frito.

Otra anécdota más de los tantos delay que he ido sufriendo: recién el jueves 2.10.2003 fui llamado a examen médico... cuando la postulación se hizo a fines de agosto... y recién de 5 a 10 días desde la fecha del examen seré llamado a firmar convenio. Inquiriendo a través de las influencias en la oficina (ayer) me sorprendí al saber que recién hoy llegaban los resultados del examen médico, y que recién ahí empezaban a correr los 5 a 10 días.

¿Qué forma también parte de esta anécdota? El examen médico consta solamente en un examen de orina. Es un trámite miserable, para el que tuve que viajar 2 horas, infinitamente más de lo que me demoré en cumplir con esta tenientina obligación. Ni siquiera con la espera me demoré más de 25 minutos.

Total, que aproveché el viaje para aprovisionarme de vituallas, para no cargarlas desde mi casa esta semana.

Menos mal que en Generación tienen una voluntad de oro, ya que me permiten trabajar arriba sin estar registrado como memorista, me permiten ocupar una habitación para alojarme, al almuerzo no pago - es Generación la que se hace cargo, pasando un vale. Y me están proporcionando todas las facilidades para lograr el objetivo del trabajo: acceso a información, puedo seguir ocupando las oficinas después de la hora de cierre (16:30 aproximadamente), por lo que me he llegado a ir a la pieza hasta después de las 21:00 incluso.

Esta semana ya he empezado a sentir que produzco: me he acostado cansado todos los días, y desde ayer que me levanto cansado. Hasta que me acostumbre. Cuando me acostumbre dormiré en el viaje hacia abajo en los buses de la división, podré dormir menos y estar más despierto durante el día.

Tanto es así, que el tedio que era una constante en las tardes de febrero, cuando hice la práctica, ahora no ha aparecido ni por asomo. Al fin se empiezan a abrir las alamedas y a hacerse la luz, a definirse un norte; miro con esperanza los meses venideros, pero es una mirada miope: no veo más allá de marzo. A medida que me vaya acercando también veré un poco más allá.