martes, octubre 14, 2003

Argumentum ad hominem

Siento que debiera escribir algo sobre toda esta vendetta a la que se está sometiendo a la diputada RN Pía Guzmán. A pesar de ser zurdo, hoy la apoyo, porque me parece vergonzoso que se la trate de crucificar por hacer algo correcto. Un poco imprudente, tal vez, pero correcto: ponerle cara a los problemas (argumentum ad hominen le llamaban los romanos, según Pablo Huneeus). Se me ocurrió buscar la página de Pía Guzmán para mandarle un mail de apoyo, y me encuentro con el siguiente texto:

Amigos y amigas:

Los delitos que causan mayor conmoción, son aquellos cometidos en contra de los niños. Los más aberrantes son la violación y el abuso sexual cometidos por mayores de edad, esto es la pedofilia. Lamentablemente, en esta materia la legislación chilena presenta serias deficiencias que se están tratando de subsanar.

Primero, nuestra legislación penal establece los 12 años como edad límite para considerar válido el consentimiento del menor en un acto sexual. Si la víctima es menor de esa edad, el acceso carnal, ya sea por vía oral, anal o vaginal, es considerado una violación. Sin embargo no se considera igual si la penetración es con un objeto, como palos o por animales. Además, sobre los 12 años se requiere fuerza o intimidación en la penetración para que se cometa violación. Claramente existe un vacío para castigar a los pedófilos cuando estos actúan con menores entre 12 y 18 años, así como en los casos de utilizar palos u otros objetos para penetrar a la víctima.

También nuestra legislación se ha visto sobrepasada por la realidad tecnológica y el uso de Internet. En esta red se multiplican las comunidades de pedófilos que intercambian fotos y películas de pornografía infantil. Al producir este tipo de pornografía se cometen múltiples delitos: Se secuestran niños, por lo general muy pequeños. Luego son abusados brutalmente, muchas veces se utilizan objetos, incluso animales. Este abuso es fotografiado o filmado, para luego ser vendido en el mercado y, finalmente, difundido y distribuido a través de Internet. Nada de esto –producción, comercialización y tenencia de pornografía infantil- se encuentra penalizado en Chile

Esta actividad ilícita ha generado grandes organizaciones criminales, que se defienden con tecnología de punta y que trabajan impunemente en el país. Además, se traspasan información acerca de cuáles son los países que tienen legislaciones más blandas, de manera que puedan realizar sus actividades sin ser sancionados. De ahí la necesidad de castigar duramente estos actos.

A ello se agrega otro factor grave, que consiste en la alta tasa de reincidencia que existe en los pederastas, y la nula rehabilitación de ellos. Así lo han demostrado especialistas en la materia, como el doctor Fred Berlin, profesor de la universidad Johns Hopkins, fundador del Instituto Nacional para el Estudio, Prevención y Tratamiento de Agresiones Sexuales en Baltimore, USA, quien señala que la pedofilia es una condición similar al alcoholismo, en el sentido que es tratable pero incurable.

Por ello, países como E.E.U.U., han creado registros de pedófilos, en los cuales se incluye la fotografía y domicilio de las personas que han sido condenadas por cometer abusos sexuales contra niños.

En Chile, estamos trabajando porque estos delitos sean castigados severamente. Por ello, junto a otro parlamentario, presenté un proyecto de ley que sanciona la pornografía infantil, en todas sus etapas. Este proyecto, que actualmente se encuentra en trámite en el Congreso Nacional, contempla varias formas de protección para los menores. Una de ellas es la obligación que tienen los condenados por estos delitos, de que, una vez que salgan en libertad, informen a las policías su paradero. Con ello se busca, brindar mayor seguridad a la sociedad y desincentivar la reincidencia.

Si bien es importante realizar esfuerzos legales, también lo es el conocimiento y conciencia, que la sociedad tenga de estos delitos, ya que cada día son mas frecuentes. Es necesario crear redes de apoyo, que den información a los padres, que les presten ayuda psicológica tanto a ellos como a las víctimas, ya que se trata de delitos cuyos efectos perduran toda la vida.


Me parece acertado, y pienso que quienes simpatizan con la causa de esta diputada debieran mandarle, como yo, un mail de apoyo a diputada@piaguzman.cl y hacerle saber que no está sola.