martes, agosto 19, 2003

Con el Alto Hospicio de...

He terminado de ver el programa En la Mira, de Chilevisión, y este ha aportado una mirada lateral al ya renombrado caso (El Sicópata de Alto Hospicio). Por primera vez sale en pantallas chilenas el denominado sicópata, el presunto autor de los crímenes contra una serie de escolares de la ciudad de Alto Hospicio.

Mirada lateral, porque varios personajes de los que aparecen en las sucesivas entrevistas aportan datos que desconocía, y que un programa anterior de Mea Culpa, de Televisión Nacional, no los pudo aportar (¿una investigación superficial?), y tampoco, a pesar de que esperaba ver al desconocido sicópata, me quedé con las ganas: había sido trasladado.

Con los datos aportados por el programa de Chilevisión pueden nombrarse tres posibles teorías:

El chivo expiatorio: que Julio Pérez Silva (el tristemente célebre, o vuelto célebre sicópata) haya caído preso por un delito diferente y le hayan pasado gato por liebre, para cubrir el anterior desinterés de Carabineros en el asunto. Recuerden que las respuestas de Carabineros a las denuncias de los familiares de las escolares asesinadas indicaban que las chicas estaban prostituyéndose o que estaban en el suculento negocio del narcotráfico.

La red de trata de blancas: que exista una red de trata de blancas, y que los cadáveres encontrados no sean realmente los de las niñas desaparecidas, y que esta red tenga como miembros integrantes a algunos Carabineros. Que se haya obligado a Julio Pérez a inculparse, bajo amenazas de muerte a su familia (como el mismo lo dijo en el programa).

El rebote a tres bandas: que nada de lo anterior sea verdad, y que el sicópata sea sicópata, y que busque eludir su responsabilidad en los asesinatos. Que todas sus declaraciones públicas sean sólo una cortina de humo destinada a distraer la vista de los verdaderos hechos, a distorsionar la opinión pública.

¿Son posibles otras combinaciones?
¿Cuál de estas tres teorías será verdad?
Tal vez no lo sabremos nunca.