lunes, agosto 18, 2003

Cámara lenta

Ha pasado ya una semana desde la anterior publicación, y sigo esperando. Algo ha cambiado, sin embargo. Grises nubarrones han caido como un manto pesado sobre los techos sureños de Concepción. Y como es natural, llueve; pero llueve en gotas minúsculas, de lento caer, mojando todo, entristeciendo la ciudad.

Mientras Arrau desgrana las notas de un vals de Chopin en mi estéreo, pienso que esta cámara lenta a la que estoy sometido no terminará nunca, pero no dejo de pensar que mucho más pronto que tarde me precipitaré en una caída libre hacia la mina. Aún tengo que hacerme unos exámenes médicos, en el lugar y la fecha que determine El Teniente, pero eso será una vez que el Departamento me autorice el tema de Memoria propuesto.

Lo más cierto es que los papeles aún no pasan por la comisión. La semana pasada, el día miércoles, fui a hacer lobby; la actitud del jefe de carrera fue deleznable. Toda su actitud se resumiría en una frase sencilla: estoy ocupado, y mi tiempo es demasiado valioso como para desperdiciarlo. Pienso que su cargo detenta como una de las responsabilidades el ser una ayuda y no un estorbo para los estudiantes del DIE, como en la práctica lo es.

Cuando entregué mis formularios, el 6.8.2003, me fue dicho que el lunes o martes estaría mi caso resuelto. Mas el miércoles 13.8.2003 no había nada. hoy estamos a 18.8.2003, y recién tengo asignada la comisión, pero uno de los profesores recién llegará mañana. Si tengo algo de suerte, mañana en la tarde podré recién saber con un poco más de certeza que sucede con mi tema.

Viene a mi recuerdo una queja recurrente en los profesores con cargos administrativos del DIE: el lamento es principalmente por el reducido número de egresados que retornan a la facultad a perfeccionarse, post-graduándose o doctorandose. Y también pienso que dicho lamento deja al descubierto una leve miopía, ya que después de todo lo que cuesta terminar la carrera, que tiene un elevado índice de mortandad y de retraso, puesto que no son pocos los estudiantes que se atrasan, o que son bochados, y de ellos pocos son los que se atrasan por flojera o incapacidad.

Una de las causas de tanta mortandad, y creo que muchos de mis compañeros de carrera coincidirán conmigo, se debe tanto a las malas bases como a lo exagerado de las materias evaluadas, exagerado en relación a lo entregado como teoría. Es usual, además, que los ayudantes no sean brillantes, y que se limiten a copiar las prácticas a las que asistieron cuando tomaron el ramo. Y como el ramo en si está mal dictado, debido a que nuestros docentes son, antes que todo, ingenieros trabajando en sus proyectos, como prioridad.

Nuestros docentes se han olvidado que la escuela la hacen los alumnos y no los profesores. Si sacamos a los estudiantes del Departamento, dejando únicamente a los docentes, el resultado sería una Empresa y no una Escuela de Ingeniería. Es un detalle que no me parece que tanto los estudiantes como los profesores hemos pasado por alto en todo este tiempo.

Arrau sigue tocando el piano, aún después de muerto, concretando de una forma lateral el soñado viaje en el tiempo; la lluvia parece haberse tomado un receso, momentáneo, eso sí; el toldo gris que pende sobre nuestros techos promete más lluvia; y repentinamente me he acordado de una de las poesías del gran César Vallejo, de Trilce, que con la cadencia de las sílabas y la métrica vallejiana de sus frases logra poetizar la espera, logra encerrar al lector en una pequeña celda, como la que habitaba el mismo Vallejo al momento de escribir su célebre Trilce.

II


Tiempo Tiempo.

Mediodía estancado entre relentes.
Bomba aburrida del cuartel achica
tiempo tiempo tiempo tiempo.

Era Era.

Gallos cancionan escarbando en vano.
Boca del claro día que conjuga
era era era era.

Mañana Mañana.

El reposo caliente aún de ser.
Piensa el presente guárdame para
mañana mañana mañana mañana

Nombre Nombre.

¿Qué se llama cuanto heriza nos?
Se llama Lomismo que padece
nombre nombre nombre nombre.


Nótese que hay algunos neologismos (Gallos cancionan, ...heriza nos?, ...Lomismo...); no está determinado si son errores cometidos a propósito por el poeta, o son errores en la composición tipográfica de las poesías, causadas por la ignorancia del linotipista.

Hay otra poesía que me encanta, también de Vallejo, una que musicaliza muy bien Susana Baca, una de las cantantes peruanas de mayor trayectoria en la música. Paradojalmente, esta cantante ha publicado más discos en el gigante del norte, cuna del nefasto Uncle Sam, que en su país natal. Esta poesía conjuga muy bien la tristeza de la lluvia y la tristeza de la ausencia, conjuga la pena de no poder dar marcha atrás, tal vez. Sigue siendo para mi un misterio el título de esta poesía.

Heces


Esta tarde llueve, como nunca; y no
tengo ganas de vivir, corazón.

Esta tarde es dulce. Por qué no ha de ser?
Viste de gracia y pena; viste de mujer.

Esta tarde en Lima llueve. Y yo recuerdo
las cavernas crueles de mi ingratitud;
mi bloque de hielo sobre su amapola,
más fuerte que su "No seas así!"

Mis violentas flores negras; y la bárbara
y enorme pedrada; y el trecho glacial.
Y pondrá el silencio de su dignidad
con óleos quemantes el punto final.

Por eso esta tarde, como nunca, voy
con este búho, con este corazón.

Y otras pasan; y viéndome tan triste,
toman un poquito de ti
en la abrupta arruga de mi hondo dolor.

Esta tarde llueve, llueve mucho. ¡Y no
tengo ganas de vivir, corazón!


Aunque ya no llueve, el hambre me atenaza... y muy cierto es que se necesitan energías para sobrellevar la insoportable lentitud del DIE.

1 Comments:

Blogger Viejocaminante said...

La costa sudamericana es, sin dudas una sola cosa. Nunca he estado en Chile y sin embargo comprendo lo que dices. Si algo me es natural es el desierto y esa lluvia fina que nunca llega a ser una verdadera lluvia y que acaso por vergüenza le decimos garúa.

Hombre, buscaba ese poema II de trilce y llegué al blog. Muy bueno lo que has escrito.

Un tema me parece de suyo, muy interesante:
"Nuestros docentes se han olvidado que la escuela la hacen los alumnos y no los profesores. Si sacamos a los estudiantes del Departamento, dejando únicamente a los docentes, el resultado sería una Empresa y no una Escuela de Ingeniería. Es un detalle que no me parece que tanto los estudiantes como los profesores hemos pasado por alto en todo este tiempo"

En primer lugar es un poco extraño -aunque no ilógico- que un estudiante de ingeniería lea poesía y la conozca tan bien. De otro lado, esa falta de rigor en los ayudantes de prácticas me hace recordar mis años de estudiante.

Y siempre me decía, acaso no salieron todos los verdaderos moviemientos renovadores, de fuera del claustro universitario. Desde los renacentistas, pasando por Luis de Góngora -de quien cuentan, se paseaba como un pavo real por los pasillos de salamanca sin entrar a clases-, hasta gente como Einstein -quien afirmaba que su aprendizaje se detuvo en el tiempo escolar-, la escuela o universidad como institución cerrada, solo han servido para formar copias de copias, individuos que son un mero reflejo de sus maestros.

Buen punto el tuyo

02 noviembre, 2007 21:29  

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